MALDIVAS SURFBOAT

Actualizado: 14 de jun de 2019


14 DÍAS EN EL BARCO BLUE SHARK PARA SURFEAR


Maldivas surfboat, junio de 2017. Surftrip de 2 semanas en el Blue Shark.


Los dos Migueles (señoritas primero), Mariano, Darío y un servidor, todos afincados en Canarias o canarios (el único canario de verdad, de hecho, era el único que no vivía en Canarias, usease, Darío), fuimos los cuerpos presentes que se aventuraron a un lugar del mundo que requería unas 28-30 horas de viaje para poder ser surfeado y disfrutado en general.


Desde Canarias cogimos un avión a la península. Desde Madrid, otro avión a Qatar, en Qatar, uno más a Male. Una vez en Male aún nos esperaba otro avión interinsular para llevarnos a una isla a saber dónde del sur de Maldivas, de donde a su vez teníamos que coger otro barco al...barco Blue Shark. Con las cabezas mareadas de tantas horas de viaje, llegamos a nuestro destino con unas ganas de surfear locas. Apenas habíamos dormido en las últimas 30 horas.


Dos semanas de olones en uno de los atolones al sur del país nos esperaban.


Allí no hay ciudades, no hay tiendas, ni siquiera hay bares (el alcohol no está permitido para los musulmanes que habitan ésta zona). Sí hay una isla que se llama Vadhoo. Y delante de ella se encuentra nuestro barco, el Blue Shark, varado apenas a un par de cientos de metros de una de las olas más consistentes que jamás hayamos visto. Apenas había locales ya que dimos en la diana en pleno ramadán. Vaya potra. Como los musulmanes no pueden ni beber agua durante la luz del día, surfeaban hacia el atardecer, coincidiendo con nuestro tercer o cuarto y último baño. El ambiente dentro del agua era muy amigable y relajado. No había apenas visitantes de otros barcos surferos, y todos los componentes del nuestro teníamos los brazos destrozados después de varias sesiones de metrazo canario rompiendo sobre nuestras sienes durante días. La cervezas que nos esperaban en el barco cuando atardecía (uy, parece que puede haber cerveza después de todo...) al final del día eran aderezadas por espectaculares colores naranjas y rojizos pintados en el cielo. A continuación, a eso de las siete y media de la tarde, teníamos cena con lo pescado por la tripulación ése día. Rematábamos con una cama tempranera para reponer fuerzas para el siguiente día, que volvería a empezar sobre las seis de la mañana. Cada mañana, después de un rápido café con galletas, eramos los primeros en el agua.


Catorce días con sus trece noches en éste atolón donde nuestra única preocupación fue saber qué viento soplaría en nuestra siguiente sesión de surf.


Éste es el vídeo que resume esos espectaculares días:






#surfboat #Maldivas #surtrip

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