BALI EN 10 DÍAS

Actualizado: 6 de feb de 2019


QUÉ VER EN BALI EN 10 DÍAS INCLUYENDO LAS ZONAS DE UBUD, LAS ISLAS NUSA, LAS ISLAS GILI, LA PENÍNSULA DE BUKIT, Y SEMINYAK


Datos prácticos:

·1 euro equivale más o menos a 15000 rupias. Hay sitios de cambio fiables en los aeropuertos.

·El transporte público no es bueno. Busca alquiler de motos, coche, o conductor/taxista.

·La isla es Hinduista, no musulmán como casi toda Indonesia.

·El regateo no forma parte de su cultura tanto como nos pensamos en Europa. No se regatea todo.

·No hacen falta adaptadores para los enchufes.


Un año después de casarnos decidimos celebrar nuestro primer aniversario en Bali, isla de Indonesia. Era el mes de septiembre, que en teoría es temporada alta. Yo ya había estado 2 veces en ésta isla alucinante, y llevaba años tratando de explicarle a Isa que aunque es una isla muy turística, es un destino con un algo muy especial que hay que experimentar alguna vez en tu vida. Quizás es porque es una isla hinduista. O porque te alucinen las playas que posee. No sé si es por un tipo de exotismo que te envuelve como en muy pocos lugares. No sé si son los olores que emana a cada paso. No sé si es por la gente local tan agradable. No lo sé.


El caso que es una isla que cuando llegas te atrapa y tú te dejas llevar. Piensas que allí puedes encontrar una felicidad paralela a la que ya tienes. Te pones a soñar qué harías y cómo vivirías si te "obligaran" a permanecer un año en ésta isla. Es como si un "yo" que conoces se soltara más de la cuenta y tú simplemente no hicieras nada por impedírselo. De hecho, siendo consciente de éste cambio en tu ser, en seguida te dejarías distraer por lo primero que se encontrasen tus ojos entrecerrados, por ejemplo, una fría Bintang (cerveza local);te harías el loco al primer sorbo. Eso es, más o menos, la isla de Bali para nosotros.


Mapa de Bali con las islas Gili. Las islas Nusa al sudeste de Bali.

Lo primero explicar que nos movimos en taxi cuando estábamos en la propia isla de Bali. Existen una tarifas para evitar problemas que ya han debido ocurrir con los extranjeros. Suele haber señales con listados de precios tanto en paradas de taxi como en hoteles. Y no es barato. Por eso quizás la mejor opción es pagar a un conductor para que os lleve toda la mañana, tarde o día a vuestro antojo. En torno a 80 dólares es lo que os va a costar. No sólo es lo más cómodo, sino que normalmente el taxista te va a hacer de guía si tú quieres.


Nuestro viaje comenzó en Ubud, en el centro de la isla. El hotel era un hotel que parecía sacado de una película. Era el Hotel Villa Kalisat (90-100 euros/noche). El complejo estaba en medio de la frondosa selva de la zona que existe en las afueras del centro. Encontrar el hotel sin un taxista podría haber sido complicado. Pero la tranquilidad que emanaba del lugar remató el sueño que nos habíamos ganado después de 30 horas de viaje.


El pueblo de Ubud no es muy grande, y básicamente son 2 calles paralelas llenas de tiendas, cafés y restaurantes. Visitamos algún templo, como el de los monos, que parecía más interesante y bonito que otros más famosos de la isla. Por supuesto, el mercado lo visitamos, pero no llegamos a comprar nada ya que nada nos llamó la atención. Si os gusta el café, aquí hay varios sitios bastante "cool" con un café espresso espectacular. En Ubud, cualquier café con ésa palabra en el cartel es digno de ser recomendado. Pero tenemos especial buen recuerdo por la comida sencilla, rápida y rica de un local: "K.A.F.E".



Isa en el hotel Villa Kalisat de Ubud, Bali

Cerca de Ubud (20 minutos en coche), os recomendamos visitar las cascada de Tegenungan. La entrada son 5000 rupias, y puedes darte un chapuzón muy rico. Nosotros no nos pegamos un madrugón precisamente (llegamos poco antes de las 10), y apenas había gente cuando llegamos. Pero sobre las 11 sí empezaba a llegar gente.


También cerca de Ubud nos impresionaron los arrozales de Tegalalang. El sitio, que es un valle, tiene bonitas vistas de los arrozales. Por supuesto, tenéis restaurantes para elegir...si lo que queréis es no ver turistas, éste no es el sitio. Pero realmente, ¿qué sitio cerca de Ubud no tiene guiris como nosotros a cientos?



Arrozal de Bali, zona de Ubud, desde nuestro dron


Después de Ubud, marchamos a las islas de Nusa Lembongan y Nusa Penida, al sudeste de Bali. Nos quedamos tres noches en Lembongan y fuimos un día casi completo a Nusa Penida de excursión. La excursión a Penida estuvo muy bien, aunque seguramente si repitieramos, no iríamos a todos los sitios. La excursión la hicimos con los chicos de "Penida Aqua Blue". Tenían varias opciones de precios dependiendo del número de sitios a visitar. Por unos 60 euros por barba nos llevaron por toda la isla en un coche con aire acondicionado sólo para nosotros dos. Las carreteras tenían unos baches matadores de espalda, eso sí. La excursión incluyó una comida sencilla de sandwich y bebida y unas 4-5 horas. Quizás destacaríamos Kelingking beach con su impresionante acantilado, donde casi perdemos nuestro dron, y Crystal Bay beach, una playa muy tranquila para terminar la tarde.


En cuanto a Nusa Lembongan, la isla la recorrimos en una vespa alquilada. Así como en Kuta no nos atrevimos porque ya nos contaron películas al respecto, en ésta isla todo es más tranquilo, aunque también sea turística. Y merece la pena recorrerla así, en vespa. Como playa, Sandy Bay beach está muy bien, con un club muy agradable para tomar algo e incluso con piscina delante del mar. Para los cafeteros, hay que ir a Cookies coffee shop.



Kelinking visto desde nuestro dron

Aquí tenéis un vídeo trailer de minuto y medio de las mejores imágenes, antes

de continuar con el resto del viaje:




La siguiente parada fue la isla de Gili Trawangan, una de las 3 islas Gili al nordeste de Bali. No visitamos ninguna de las otras 2 islas por falta de tiempo y porque la que vieramos, la queríamos ver bien. Eso sí, por playa y tranquilidad nos recomendaron Gili Meno, la cual no tuvimos tiempo de visitar. Pero cualquiera de las 3 islas está rodeada totalmente por una playa de arena.


Éste es el tramo que nos ahorraríamos ahora si repitieramos el viaje. La razón principal fue el barco y el tiempo que tomó llegar a la isla desde Bali. El barco se retrasa por costumbre, así que lo que tú planeas que sean 90 minutos-2 horas de viaje se convierte en una mañana o tarde completos...y gracias. Los barcos son antiguos y dado que acogen más clientes de lo debido, a nada que hay temporal, no salen debido a experiencias fatales anteriores. Eso sí, si visitais Trawangan, el hotel en el que nos quedamos os lo recomendamos encarecidamente. Aunque rondaba los 200 euros por noche, cogimos la habitación más cercana al mar, y alucinamos. El hotel se llama Hotel Villa Gili Bali Beach. Además, está en el lado tranquilo de la isla.

La isla es extremadamente turística, y no la podemos imaginar con la luna llena, que es cuando se peta de australianos dispuestos a experimentar con todo tipo de drogas a la luz de nuestra señora luna.


Y como no podía faltar una recomendación de café, no perderse Kayu Café. Para comer, fuimos a quizás el mejor restaurante del viaje, y eso que una vez llegados y sentados, nos dimos cuenta de que era vegetariano, que no es nuestro fuerte. El restaurante se llama "Pituq". No os arrepentiréis, de verdad. En cuanto a las playas, no sabemos si era por la época, pero estaban llenas de rocas nada más entrar al agua. Y dado que nos esperábamos arena fina y blanca donde perder nuestros cuerpos, pues nos decepcionó un poco. Eso sí, caminar tranquilamente por la playa que rodea a la isla es una gozada.


Vista de dron del hotel de Gili Trawangan con Isa nadando sóla


Nuestra siguiente parada fue ya de vuelta a Bali. La zona de Bukit fue la afortunada de cuidarnos a Isa y a mi. El hotel, La Joya II Biu Biu (unos 80 euros), fue el mejor del viaje en cuanto a calidad-precio. Estaba en un risco impresionante que caía en vertical hasta una cala solitaria a la que se podía acceder. Se podía alquilar moto también, y la zona es relativamente tranquila. En la zona más sur disfrutamos mucho de un club que se llama Karma Kandara. Aunque en teoría podrías llegar en barca, realmente no se puede con el oleaje que allí abunda. Pagas una tarifa para poder entrar a su restaurante delante de una cala de cine. El precio incluye comida y bebida, aunque acabas consumiendo extra si te quedas allí toda la tarde. Muy buen espresso. No nos gusta ésta política donde restringen el acceso al público salvo pago. Pero una vez llegados allí (se tardaba 50 minutos desde el hotel), pecamos de capitalistas europeos, y aquí lo reconocemos.

De la zona, la playa de Dreamland nos sorprendió para mal. Siendo una playa muy bonita y con olas playeras surfeables divertidas, era tal la cantidad de negocios pegados al mar que habían surgido como setas estos últimos años, que agobiaba un poco y borró el recuerdo que yo en concreto mantenía de ella. Así que no duramos mucho allí. La playa de Balangan es la alternativa que recomendariamos si hace buen tiempo y no demasiado oleaje, ya que puede ser muy peligrosa. Tiene sitios sencillos para comer, y cerveza Bintang fría a precios razonables.



Impresionante vista del risco desde el hotel Biu-Biu en Bukit (en Bali) aderezada con Isa


Y por último, en Seminyak, nos dieron una grata sorpresa en el hotel. Eran las dos últimas noches y elegimos el hotel Anantara como colofón (casi 300 euros) para terminar el viaje. Y no nos equivocamos. Te sentías un millonario delante de la playa de Seminyak, que es preciosa. No sólo nos subieron de categoría a una suite, sino que la última noche nos regalaron la penthouse, o el equivalente a suite nupcial, que consistía en todo el último piso (unos 280 metros de habitación; aunque en realidad, eran 3 habitaciones). Desde allí nos atrevimos a sacar el dron y conseguimos unas imágenes que os recomendamos ver en nuestro vídeo.


En ésta zona hay una ingente cantidad de restaurantes, tiendas y cafés. Es lo menos balinés que hay en la isla, pero a pesar de todo, hay algo que te recuerda que todavía estás en Bali. Hay clubs, como el Ku-de-ta, que son espectaculares para tomar un daikiri o lo que apetezca, hay tiendas muy variopintas, que incluye moda, esculturas, artesanía local de ratán, y por supuesto, cafés increíbles, como el "Revolver" café. Recomendaríamos llevarse café, cómo no, y más concretamente del tipo Sumatra Mandheling; ahí lo dejamos.



En el jacuzzi del Hotel Anantara en Seminyak, Bali, estresados

Y aquí la "película" del viaje donde sale todo lo que nombramos con subtítulos de lo que recomendamos:



#Bali #vacaciones #Indonesia

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